mié. Ene 7th, 2026
Comparte si te ha gustado

El inquilino de la Casa Blanca no tardó en dejar en claro sus intenciones: vamos por el petróleo, el  de los Soles es un invento, las elecciones en Venezuela pueden esperar, nuestras compañías petroleras harán grandes negocios, nosotros decidiremos a quién venderle el petróleo de Venezuela, Corina Machado no gobernará.

Te podría interesar:

Los intelectuales que intentaron gobernar América


Con el cinismo que le caracteriza, Donald Trump le calló la boca a quienes pensaban que la invasión a Venezuela era por la democracia y la lucha contra el narcotráfico.

​La oposición en el país sudamericano y las voces allende sus fronteras que clamaban por la invasión estadunidense para recomponer la democracia venezolana enmudecieron ante las declaraciones de Trump y su equipo de halcones: Marco Rubio, Pete Hegseth, Stephen Miller y J. D. Vance.

El chavismo lejos de desaparecer se mantiene en el gobierno: Sin Nicolás Maduro en la presidencia y su esposa Cilia Flores, el gobierno queda en manos de la presidenta, Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello,Vladimir Padrino López, y Jorge Rodríguez, aunque todos ellos debajo de las amenazas de Washington para cumplir las órdenes de la Oficina Oval o atenerse a peores consecuencias que las sufridas por Nicolás Maduro.

La invasión a Venezuela ordenada por Donald Trump nos muestra de cuerpo entero las más oscuras intenciones del mandatario y su desequilibrio mental que lo hace sentirse el dueño de los destinos de la humanidad.

Sea en América Latina, en Europa, Asia, África o Medio Oriente el republicano considera tener la autoridad para determinar los senderos que deben andar los diferentes países.

La materialización de las constantes amenazas de Trump contra diversos países nos muestra la inseguridad planetaria en tipos de su presidencia. A no dudar, desde el 20 de enero de 2025 el vecindario global se tornó más peligroso e inestable anclado a las locuras y violentas ocurrencias del jefe de la Oficina Oval.

Lo mismo les sucede a países “amigos” que a las naciones “enemigas”. El trato desde Washington solo se diferencia por la intensidad, pero su común denominador es la violencia sea económica, comercial, financiera o militar.

Peligrosamente las incursiones estadunidenses no parecen terminar en Venezuela, la intención de Trump es quedarse con las riquezas de todo América Latina sin importar el método para lograrlo.

Por lo pronto, el republicano lo dejó muy claro: es el petróleo, estúpido.


Comparte si te ha gustado
Avatar photo

Por Eduardo González Velázquez

Historiador y cronista. Profesor-Investigador de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobiernos del Tecnológico de Monterrey. Premio Jalisco de Periodismo 2009 y 2007. Autor de los libros: Con Todo y Triques, Frontal vertical, Ciudadanos a la mitad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *