mié. Ago 26th, 2026
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​El cine y el teatro despiden a una de sus figuras más magnéticas. El actor británico Tim Curry falleció este martes por la noche en su residencia de Los Ángeles a los 80 años, según confirmó la publicación estadounidense TMZ. Retirado progresivamente de los focos desde el accidente cerebrovascular que sufrió en 2012 —suceso que lo relegó a una silla de ruedas y marcó el inicio de un paulatino deterioro de su salud—, Curry deja un legado imborrable grabado a fuego en la cultura pop.

​Dotado de una voz barítonica prodigiosa y de un dominio expresivo capaz de articular la ironía con el mero movimiento de una ceja, Curry conquistó la fama mundial encarnando al legendario doctor Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show (1975). El actor conocía las entrañas del personaje como nadie: tras darle vida en el modesto montaje teatral original del Royal Court Theatre de Londres, acompañó la desbocada expansión del musical por el West End, dio el salto a Broadway y finalmente lo inmortalizó en el cine junto a Susan Sarandon, Meat Loaf y Barry Bostwick.

​Aquella cinta, convertida en el mayor fenómeno de culto transgeneracional de la historia del cine, convirtió al personaje en un icono ineludible. Envasado en corsé, lencería fina y actitud sadomasoquista, Frank-N-Furter rompió tabúes en un Hollywood aún reprimido, transformándose en una bandera de libertad sexual y diversidad. “Fue una oportunidad para animar a la gente a probar diferentes roles y descubrir su propia sexualidad”, recordaba Curry en 2005. “He recibido cartas conmovedoras de personas que me decían: ‘Gracias por ayudarme a saber quién era’. Eso es algo hermoso”.

​A pesar de que Hollywood intentó encasillarlo bajo el clásico cliché reservado al talento británico —“Eric Idle y yo siempre nos saludamos diciendo: ‘Mayordomos y villanos’”, bromeaba el actor—, Curry construyó una carreramultidisciplinar y brillante a ambos lados del Atlántico.

  • El titán del escenario: Cosechó tres nominaciones a los Premios Tony por su trabajo en Amadeus (1981, donde dio vida a Mozart frente al Salieri de Ian McKellen), Mi año favorito (1993) y su desternillante Rey Arturo en Spamalot (2005), el musical de los Monty Python.
  • El rostro del terror e icono de masas: Redefinió la pesadilla generacional al encarnar al macabro payaso Pennywise en la adaptación televisiva de It (1990) de Stephen King, además de firmar papeles memorables en Clue (Cluedo), Solo en casa 2, La caza del Octubre Rojo, Los tres mosqueteros o La isla del tesoro.

​Celoso de su intimidad hasta el final, prefería que su trabajo hablara por él. Sin embargo, solía recordar con simpatía el día en que la propia princesa Diana rompió el protocolo para saludarlo en una recepción. Tras preguntarle Lady Di si él era el protagonista de The Rocky Horror, Curry sugirió con timidez que dudaba que ella la hubiera visto. Con una sonrisa pícara, Diana zanjó la conversación: “Oh, sí… completó mi formación”.

​Desaparece el hombre, pero queda intacto el mito: el actor que demostró que la excentricidad, con elegancia y talento, puede cambiar el curso de la historia del espectáculo.


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Por Vish Fernandez

Columnista en portal de noticias de Guadalajara y CDMX. Gestor cultural, ganador de reconocimientos locales, nacionales e internacionales y promotor de la lectura.

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