jue. Oct 22nd, 2026
Fallece Tom Skerritt, el inolvidable ‘Viper’ de Top Gun y figura clave del cine de Hollywood
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​El prolífico actor estadounidense, recordado por sus roles icónicos en ‘Alien’ y ‘Picket Fences’, murió a los 93 años dejando un legado de más de seis décadas en la gran pantalla y la televisión.

​El cine estadounidense despide a una de sus presencias más sólidas, versátiles y carismáticas. Tom Skerritt, el legendario actor que inmortalizó al comandante Mike ‘Viper’ Metcalf en Top Gun (1986) y al capitán Arthur Dallas en Alien (1979), falleció el pasado miércoles 21 de octubre a los 93 años por causas naturales, según confirmó su familia.

​A lo largo de más de seis décadas de trayectoria, Skerritt construyó una carrera ininterrumpida marcada por la elegancia, la autoridad natural y una sobriedad escénica que le permitió transitar con soltura entre el sci-fi de culto, el drama íntimo y las grandes producciones de Hollywood.

​“Si bien el mundo conoció su destacada carrera como actor, nosotros lo conocimos por su humor, curiosidad, sabiduría, generosidad y el amor que trajo a nuestras vidas”, expresó su familia a través de un comunicado, en el que también destacaron su incansable compromiso con la comunidad de veteranos de guerra y la preservación de la naturaleza.

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​De las aulas de cine al estrellato de culto

​Nacido el 25 de agosto de 1933 en Detroit, Michigan, la vocación de Skerritt no fue inmediata. Antes de pisar un set de filmación, sirvió durante cuatro años en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Posteriormente, tras cursar estudios en la Universidad Estatal de Wayne, su fascinación por el clásico Ciudadano Kane de Orson Welles lo llevó a matricularse en cine en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

​Su debut en la gran pantalla se produjo en 1962 con la cinta bélica War Hunt, ambientada en la Guerra de Corea. Allí coincidió con un joven Robert Redford, iniciando una amistad entrañable de décadas que culminaría años más tarde en la aclamada A River Runs Through It (1992), cinta dirigida por Redford donde Skerritt entregó una de sus interpretaciones más conmovedoras como el reverendo John Maclean.

​Durante los años 70, comenzó a forjar su estatus en Hollywood con papeles en clásicos de la época como MASH (1970) y Harold and Maude (1971). Sin embargo, fue en 1979 cuando su rostro quedó grabado en la historia de la ciencia ficción al liderar a la tripulación de la nave Nostromo como el capitán Arthur Dallas en la obra maestra de Ridley Scott, Alien.

​Mentor en el aire y consolidación en la pantalla chica

​Si Alien consolidó su estatus de culto, Top Gun (1986) lo catapultó a la memoria pop global. Encarnando al comandante Mike ‘Viper’ Metcalf, Skerritt ejerció de contrapeso ético y figura paternal frente al impetuoso ‘Maverick’ de Tom Cruise, en una de las entregas de acción más emblemáticas de la década de 1980.

​Su talento se diversificó en producciones inolvidables como The Turning Point (junto a Shirley MacLaine), la entrañable Steel Magnolias (con Sally Field) y Contact (1997), donde interpretó al antagonista burocrático frente a Jodie Foster.

​El reconocimiento de la crítica formal le llegó en la televisión. En 1993, Skerritt conquistó el premio Emmy al Mejor Actor Principal en una Serie Dramática por su papel protagónico en Picket Fences, tras cosechar dos nominaciones al hilo por este emblemático show.

​Un legado más allá del celuloide

​Inquieto e insaciable creativamente, Skerritt exploró la dirección en 1997 con el telefilme Dividido por el odio (Divided by Hate), participó en el teatro con la narración de Our Town (2004) y debutó en Broadway en 2013 con la adaptación de A Time to Kill, del novelista John Grisham. En años recientes, se mantuvo activo en producciones como Broke (2025), donde compartió créditos con Wyatt Russell y Dennis Quaid.

​Lejos de los focos de Hollywood, su faceta más humana estuvo dedicada a devolverle a la sociedad parte de su éxito. En 2012, combinó su experiencia militar con su amor por el relato al cofundar The Red Badge Project, una organización sin fines de lucro diseñada para sanar a los veteranos de guerra a través de la escritura y la narrativa personal.

​Con su partida, el cine despide a uno de sus actores de reparto y carácter más respetados: un veterano real que supo ser, ante las cámaras, el mentor, el líder y la voz de la experiencia.


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Por Vish Fernandez

Columnista en portal de noticias de Guadalajara y CDMX. Gestor cultural, ganador de reconocimientos locales, nacionales e internacionales y promotor de la lectura.