El brillo de Hollywood se atenúa. Valerie Perrine, la actriz que cautivó al mundo con su mezcla de vulnerabilidad y carisma en clásicos como Superman (1978) y Lenny (1974), falleció este lunes a los 82 años. La intérprete murió en su residencia de Beverly Hills tras una valiente y prolongada batalla contra la enfermedad de Parkinson.

La noticia fue confirmada por su amiga cercana y cuidadora, Stacey Souther, quien a través de un emotivo comunicado en redes sociales describió a Perrine como una “inspiración” que vivió con una valentía inquebrantable.
”El mundo se siente menos bello sin ella. Enfrentó su enfermedad con una compasión increíble, sin quejarse jamás. Vivió la vida al máximo y fue una vida magnífica”, compartió Souther.
Un legado de gracia y talento
Perrine no fue solo una cara bonita en la pantalla; fue una fuerza interpretativa. Su papel como Honey Bruce en Lenny le valió una nominación al Oscar y el premio a Mejor Actriz en el Festival de Cannes, consolidándola como una de las figuras más prometedoras de los años 70. Para el gran público, siempre será recordada por su interpretación de la audaz Eve Teschmacher, la eterna acompañante de Lex Luthor en la saga del Hombre de Acero.

Un último deseo en marcha
Pese a su estelar carrera, los últimos años de la actriz estuvieron marcados por las dificultades económicas derivadas de sus gastos médicos. Ante esto, Souther inició una campaña en GoFundMe para cumplir la última voluntad de Perrine: descansar en el Forest Lawn Memorial Park de Los Ángeles.

La iniciativa busca que sus seguidores contribuyan a este homenaje final para una mujer que, según sus allegados, se entregó por completo a su arte con un “espíritu indomable que ni siquiera el Parkinson pudo extinguir”.
