Pese a una inversión publicitaria de 35 millones de dólares, el documental sobre la primera dama estadounidense apenas atrajo a dos espectadores por función en su estreno nacional.
El despliegue global de Melania prometía una mirada íntima al engranaje político de Washington, pero en México la respuesta ha sido gélida. Tras sus primeros dos días en cartelera, el documental que retrata los días previos a la investidura de Donald Trump registró apenas 427 espectadores, distribuidos en 82 pantallas a lo largo del país.

Las cifras de Comscore, validadas por la Canacine, revelan un promedio desolador: cada cine ha recibido apenas cinco asistentes desde el jueves; es decir, poco más de dos boletos vendidos por día. El contraste resulta abismal si se considera que la cinta contó con una campaña de marketing de 35 millones de dólares —presupuesto suficiente para financiar al menos 17 producciones mexicanas— y un lanzamiento en más de 3,000 salas a nivel mundial.

Producida por la propia Melania Trump y respaldada por Amazon MGM Studios, la obra busca “contextualizar el rol institucional” de la primera dama. Sin embargo, ni el respaldo comercial ni los elogios de Donald Trump —quien la calificó como una “influencia positiva e inteligente”— han logrado que el público mexicano conecte con la narrativa del poder en la Casa Blanca.
