De acuerdo con el sitio ‘Claro Sports’, Marco Antonio Ortiz “El Gato” habría recibido fuertes amenazas de muerte después del Clásico Tapatío Atlas-Chivas, a tal grado que pidió su cambio de hotel por seguridad.
El silbante fue recriminado por marcar dos penales dudosos a favor de Chivas y por no marcar uno a favor del Atlas.


La actuación de Ortiz fue demasiado polémica. Según reportes la noche del pasado sábado, tras el partido, “El Gato Ortiz” salió de su hotel de concentración en Guadalajara para ir a una tienda de conveniencia cercana cuando un aficionado del equipo Atlas lo reconoció, lo siguió, lo increpó con reclamos e insultos por su arbitraje, y la discusión escaló hasta amenazas de muerte directas, incluyendo frases como “vas a pagar por lo que hiciste”, “te vamos a desvivir” o advertencias de un “levantón”.
El árbitro entonces regresó inmediatamente a su hotel, reportó el incidente a la Comisión de Arbitraje de la FMF y solicitó medidas de seguridad.

Debido al riesgo, pidió ser trasladado a otro hotel para resguardarse, aunque el cambio se concretó hasta la mañana del domingo.
Posteriormente al silbante se le proporcionó protección, incluso reportes indican que regresó a Toluca bajo resguardo.
La Comisión de Arbitraje analiza presentar una denuncia penal por las amenazas.
Figuras como el exárbitro Francisco Chacón han condenado el hecho y llamado a erradicar la violencia contra árbitros.


En redes sociales abundan las críticas de que este acontecimiento no es más que un lamentable ejemplo de cómo la pasión desbordada en el fútbol mexicano a veces cruza límites peligrosos, especialmente en clásicos tan intensos como el Tapatío.
Se espera que se tomen medidas fuertes para proteger a los silbantes y evitar que esto se repita.
