El director británico regresa al universo de Arthur Conan Doyle con ‘Young Sherlock’, una precuela para Amazon Prime Video que sustituye la flema victoriana por adrenalina, delitos menores y un ritmo cinematográfico incesante.
Guy Ritchie parece haber descifrado el código para alternar con éxito entre la gran pantalla y el streaming. Mientras el mundo espera los estrenos cinematográficos de In the Grey y Wife & Dog, y tras el sólido recibimiento de The Gentlemen, el cineasta retoma a uno de sus personajes fetiche. Sin embargo, esta vez lo hace lejos de la sombra de Robert Downey Jr. y apostando por una génesis radicalmente distinta.

Un detective indómito
La nueva propuesta de Amazon Prime Video se distancia tanto de las encarnaciones clásicas de Basil Rathbone o Peter Cushing como de las revisiones modernas de Benedict Cumberbatch o Henry Cavill. Ritchie, quien dirige los dos primeros episodios y ejerce como productor ejecutivo, nos presenta a un Sherlock joven, gamberro y con un pie en la marginalidad. Pese a pertenecer a la élite londinense, este Holmes utiliza su intelecto sobresaliente para cometer delitos menores por puro reto intelectual, un enfoque que oxigena al mito.

Inspirada libremente en las novelas de Andrew Lane, la serie arranca cuando Sherlock se ve implicado en un asesinato durante un programa de reinserción en la Universidad de Oxford. Lo que comienza como una acusación personal termina destapando una conspiración internacional que lo llevará por media Europa. La gran sorpresa radica en su aliado: un joven y brillante estudiante llamado James Moriarty.
Estética ‘Matrix’ y sello británico
Young Sherlock destila el ADN puro de su creador. La serie es una montaña rusa de diálogos punzantes, montajes frenéticos y ese humor negro tan propio del director de Snatch. Para ilustrar la genialidad del protagonista, la producción recurre a un “efecto Matrix” visualmente impactante que permite al espectador diseccionar los procesos deductivos de Sherlock en tiempo real.

El mérito de Ritchie y el showrunner Matthew Parkhill (Deep State) reside en construir un personaje que, sin parecerse al icono que conocemos, mantiene la esencia necesaria para no alienar a los puristas.
Un reparto de altura
Hero Fiennes Tiffin logra construir un Holmes dinámico y cargado de carisma, apoyado por una química eléctrica con Dónal Finn. Este último compone un Moriarty que rivaliza en magnetismo con el protagonista, dejando entrever, solo en sutiles destellos, la sombra del genio criminal en el que está destinado a convertirse. El elenco se completa con nombres de primer nivel como Colin Firth, Natascha McElhone, Joseph Fiennes y Max Irons en el papel de Mycroft Holmes.

Con una primera temporada de ocho episodios ya disponible en Amazon Prime Video, la serie se posiciona como una de las apuestas más divertidas y visualmente arriesgadas del año.
