Vivimos en una sociedad administrada que considera a los animales utilizados en la experimentación, “objetos” de investigación y a la vez “objetos sintientes”. Esto es una contradicción. Una cosa no puede ser objeto y a la vez ser sintiente.
Esta irracionalidad no han podido superarla quienes promueven esta práctica. Su afirmación “científica”: los animales son seres sintientes, pero no lo suficiente para que dejen de ser cosas, es un escándalo al sentido común y al buen juicio.
Esa es una vía letal que impide reconocer en lo sintiente el derecho a la vida de los animales. No son pocos quienes creen que esta contradicción es necesaria para que la ciencia avance a favor del bienestar humano.

Quienes tienen esa creencia ignoran que hoy día existen modelos experimentales sin animales. Por ejemplo, los modelos de células y tejidos aislados en lugar de animales vivos, iCHIP in vitro, computadoras y matemáticas para modelar procesos biológicos y predecir los efectos de químicos y drogas, piel humana impresa en 3D, órgano en un chip en 3D, o biosensores.
Son considerables las instituciones que trabajan en investigaciones sin animales. Está el Centro Johns Hopkins para Alternativas a las pruebas con animales (CAAT), el Centro Canadiense de Métodos Alternativos a los Animales (CCAAM) y el Centro Canadiense de Validación de Métodos Alternativos (CaCVAM).
A su vez, profesionales médicos/as y científicos/as que integran comités como Medical Research Modernizatión Committe, o Doctors and Lawyers for Responsible Medicine (DLRM), han demostrado que la experimentación con animales es ineficaz y poco fiable, mientras que las nuevas metodologías desarrolladas son más válidas y menos costosas que los estudios con animales.

Aunque existan modelos experimentales sin animales, la mayoría de los investigadores/as continúan bajo la creencia que sólo a través del uso de animales podrá progresar el conocimiento para el beneficio de la humanidad.
No pocas veces pontifican: “una ciencia sin animales es acientífica”. Pero este uso de animales en la experimentación, que por cierto ha matado y torturado a millones de animales, ha mostrado que enfermedades como el cáncer “simplemente no ha funcionado en humanos” (Medical Research Modernizatión Committe, 2018: 5).

A su vez, después de varias décadas ningún neuroprotector que mejoró las lesiones de la médula espinal en pruebas con animales ha demostrado ser eficaz para los humanos (Akhtar A, 2015).
Tampoco el uso de primates no humanos para buscar soluciones a la enfermedad de Parkinson ha resultado exitoso porque los primates no reproducen las características claves de esta enfermedad, y aproximadamente 90 vacunas que se elaboraron exitosamente en los primates contra el VIH/SIDA todas fallaron en humanos (Bailey, 2008).
En la sociedad administrada el uso de animales para la experimentación escapa de la comprensión porque el sufrimiento y horror al que se somete a estos es planificado objetivamente.
La aceptación y el silencio sobre esta práctica es una realidad que debe ser cuestionada. En esta sociedad lo único que se les puede ofrecer a los animales que se usan en la experimentación es caridad, traducida en normas jurídicas objetivas.
Pero esta caridad no es ajena a su contexto histórico-social, ella está determinada por el capitalismo y las ideas imperantes diseñadas para avanzar hacia el progreso basado en el sometimiento de los animales no humanos (también algunos humanos).
Pero “Como en todo lugar, la peor parte se la llevan aquellos que no tienen elección” (Adorno, 2004, 43): Los animales. La experimentación con animales muestra la cara del miedo humano ante la muerte, ante lo contingente y la incertidumbre, que se obsesiona por la inmunidad definitiva de la especie humana (Torres, 2020).
El sufrimiento de estos animales es indecible, pero habrá que intentar explicar este hecho y denunciar el horror al que se somete a los seres más inocentes de la tierra: los animales no humanos.
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Bibliografía:
Adorno, Th. (2004). Mínima moralia, reflexiones desde la vida dañada, España: Akal.
Akhtar, A. (2015). The flaws and human harms of animal experimentation. Cambridge Quarterly Healthc Ethics. Diponible en : https://www-ncbi-nlm-nih-gov.translate.goog/pmc/articles/PMC4594046/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es-419&_x_tr_pto=sc
Bailey, J. (2008). Una evaluación del papel de los chimpancés en la investigación de vacunas contra el SIDA. Alternativas a los animales de laboratorio, disponible en:
https://pubmed-ncbi-nlm-nih-gov.translate.goog/18826331/
Medical Research Modernizatión Committe, (2018) A critical Look at animal experimentation, disponible en: http://www.mrmcmed.org/Critical_Look_Booklet.pdf
Torres J, (2020). La gran matanza de animales y otras epidemias de nuestra obsoleta mentalidad industrial, REALIS, v.10, n.01. Enero-Junio 2020 -ISSN 2179-7501 pp. 89-126.
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