lun. Mar 4th, 2024
crueldad hacia los toros
Comparte si te ha gustado

Existe una idea generalizada de que cuando se abordan o practica la humanitas, las humanidades, el humanismo, están implicados todos los que pertenecen a la especie humana. Esta es una idea parcial del significado que tiene este término.

El concepto latino humanitas significó la fuerza de las cualidades a las que los humanos podrían
aspirar, a saber: afabilidad, bondad, benevolencia, excelencia, educación y cultura espiritual.

Te podría interesar:

mundo animal El encuentro entre mundos subjetivos animales

Sin embargo, lamentablemente este concepto se confunde, erróneamente, con el de especie humana. La humanitas es una idea filosófica que tiene como fin constituir a humanos en el hábito de dichas cualidades.

Este hábito es práctica constante y no solo cuando nos convenga realizarlo. De aquí que supone la
construcción de sociedades justas y benévolas, porque sus habitantes humanos la ejercitarían constantemente.

Mientras que el concepto de humano refiere a todo individuo perteneciente a esta especie sin importar si acredita y ejercita la humanitas. De esta manera, diríamos que no todos los humanos, por diversas circunstancias, cuentan con la disponibilidad de ejercerla.

Si bien, no cabe duda que el ejercicio de este hábito es una práctica exclusivamente humana, pues efectivamente se buscaba exaltar y practicar cualidades que nos honrarían como especie, para poder realizarla es necesaria la presencia del otro y este otro no siempre debía ser un humano.

Desde tiempos antiguos existió una preocupación por el ejercicio de humanitas, en aras de construir sociedades más justas y benévolas.

Porfirio de Tiro en el siglo III señalaba que, si de verdad nos preocupaba el bienestar humano y social, era útil dejar de cazar, sacrificar o comer animales, porque esto tendría un mejor resultado.

Sin duda, Porfirio tuvo mucha razón, si tenemos en cuenta los resultados que trae con sigo la industria
ganadera; enfermedades, contaminación y normalización de la violencia. Para el filósofo, la crueldad ejercida hacia animales humanos y no humanos fue caracterizada como ausencia de humanitas.

En el periodo de la Ilustración, algunos filósofos volvieron a interesarse por la instrucción de la humanitas ya que su contribución erradicaría, en buena medida, la violencia, barbarie o crueldad, síntomas de una
sociedad irracional, deshumanizada.

Los diversos estudios histórico-sociales que realizó Voltaire a través de una reflexión seria y crítica, le llevaron a señalar que para hablar de humanitas tendríamos que abolir una serie de barbaries que nos
avergüenzan, una de ellas: la tortura (Voltaire, SF: 814).

La tortura se realiza hacia quienes se desprecia por considerarlos inferiores, totalmente desiguales, se realiza bajo el placer irracional de aplicar pena del tormento, es pausada, se trata de que la víctima soporte lo más posible los tormentos.

En la actualidad, las corridas de toros son una expresión de la tortura, pues cumplen con estas características.

Pero quizás, alguien pueda decir que Voltaire se refería solamente a la tortura causada a humanos, sin embargo, este filósofo, enfrentando el mecanicismo cartesiano, argumentó que los animales experimentaban el sentimiento de la aflicción como los humanos (Voltaire, SF: 217).

Incluso expresó: “algunos tienen mejores sentimientos que los hombres que no raciocinan” (Volatire SF: 507). Por todo lo dicho anteriormente, se infiere que practicar la humanitas exige abolir, en nuestras sociedades, la tortura que se infringe tanto a humanos como no humanos.

Para finalizar, conviene reflexionar lo siguiente: en su versión clásica, la humanitas, tenía como compañero al sensus communis (sentido común), esto es, al buen juicio, a la facultad de apreciación acompañada de la exigencia de la humanitas.

Lamentablemente, como bien lo señaló Voltaire, en la actualidad prevalece la idea de que tener sentido común equivale a poseer una razón tosca, sin pulir, (Voltaire,SF: 781) por lo que existe una confusión y supone que todo humano tiene sentido común.

FALSO, desde una perspectiva de la humanitas quienes pretenden perpetuar la violencia, barbarie o crueldad no poseen sentido común y por tanto sus ideas emanan de otro lugar, esto es del fanatismo.

El fanático, señala Voltaire es el que sostiene su locura por medio del asesinato (Voltaire, SF: 479) directo y cruel de humanos y no humanos.

Así, las corridas de toros, sin duda son actos crueles, carentes de sentido común y de humanitas. Para erradicar esta práctica cruel es necesario el ejercicio de la humanitas en el ámbito jurídico y que los jueces respondan lo que Voltaire señaló: “La conciencia de cada juez debe preguntarse ¿podré dormir
tranquilo con las manos teñida en sangre inocente?” (Voltaire, SF: 286).

Pero, ¿qué pueden importarles la humanidad, la justicia, la bondad, la temperancia, la sabiduría o
la piedad a las leyes o a la mayoría de los jueces, si su espíritu está empeñado en sostener la locura del asesinato barbárico, innecesario y arbitrario de otros animales, como son los toros?

Bibliografía
Porfirio de Tiro, (1984) Sobre la abstinencia, España: Gredos. Volatire, (S.F) Diccionario Filosófico, libro dot.com.


Comparte si te ha gustado
Avatar photo

Por Nely Lucano

Licenciada y Maestra en filosofía, doctora en humanidades por la UdeG, académica del CUCSH, directora del proyecto "Animales y Praxis" y Encargada de Enlace Académico de la ONG Igualdad Animal México.

5 comentarios en «Humanitas, humanismo…incompatible con la crueldad hacia los toros»
  1. Coincido plenamente con los planteamientos de la Dra Lucano, muy en particular con practicar la humanitas. Y ahí cada uno debe ejercitarse, educarse, y animar a otros a hacer lo propio. Creo que de ese modo se van sumando esfuerzos que abonan en una sociedad que merezca llevar, no tanto el calificativo cuanto el sustantivo, humana y fraterna. Hay mucho trabajo y luego parece que varía luchas que parecían ganadas ahora se pierden, o cuando menos hay una clara revancha, como es el caso de la plaza de toros de la CDMX.

  2. La afabilidad, bondad, benevolencia, excelencia, educación también existen en los Animales, hay casos documentados.
    ¿Dónde están estas virtudes que algunos creen que sólo pertenecen a los humanos en las matanzas de toros?

  3. Afabilidad, bondad, benevolencia, excelencia, educación también las expresan los animales, hay muchos casos documentados, ¿Y éstas dónde están en los individuos que reproducen las matanzas de toros?
    Es tortura, no cultura.

  4. Lamentablemente seguimos siendo animales humano egoístas, toda una educación a lo largo de la historia que gira en torno al “hombre” a creado una ignorancia y una irracionalidad en las masas de la sociedad. Ser capas de entender que no somos únicos como especie ha dado pauta para la barbarie en pleno sigloXXI. Las corridas de toros no son más que unapratica grotesca en todos los sentidos que asentu lo irracional que es la especie humana. No es posible que no se termine de entender lo que significa la violencia. Entendiendo este concepto es imposible que se esté a favor de estas malas prácticas.

  5. Muy cierto, una sociedad que se considere civilizada no debería permitir ni fomentar la tortura hacia los animales, sea por alimentación, experimentación o diversión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *